
Hace algunos meses, en junio, escribí en nuestro "blog" la historia de un chiquito en el pueblo San Marcos, cuyo mamá hace varios años está intentando conseguirle una silla de ruedas de la municipalidad, sin resultado. A traves de un contacto de una amiga, de otro contacto, de otra amiga (estamos en Argentina!), pudimos hacer un vinculo con el sede local de una fundación nacional, llamada Cilsa, quienes trabajan con varios proyectos relacionados al tema de la discapacidad, incluso proveer sillas de ruedas y otro equipo ortopedico. Entonces, tuvimos que presentar un montón de papeles, documentos, medidos y fotos para mostrar que Isma realmente necesita una silla de ruedas, y para averiguar que tipo y tamaño le va bién. La semana pasada, recibimos un mensaje para avisarnos que la silla ya sale, y para invitar que Isma junto con su mamá vinieran hoy a la presentación.

Lunes a la noche, viajé a San Marcos. Ayer a la mañana fui a visitar la familia para arreglar el viaje a Córdoba. Hoy, salimos temprano para tomar el colectivo. A veces pasan cosas que una no imagina... no habia pensado que a Isma sería la primara vez que viajara a una ciudad tan grande. Encantó ver todo el movimiento de los colectivos y camiones, y cuando subimos a la escalera mecánica se reía y reía! En la presentación, Cilsa regalaba cosas a unas viente personas, y habían armado toda una fiestita con torta y música. Nuestra silla de ruedas fue la más chiquita de todas. A Isma le gustó, y yo creo que no va a tardar más que cinco minutos en descubrir por si mismo como funcione. Así hemos salvado la columna de su mamá, y ahora tendría algunas cosas nuevas para pensar y solucionar... cómo proteger la casa de un niño que ya sabe moverse, y cómo conseguir espinilleras para que no lastime las piernas de los otros miembros de la familia mientras practique.
Comentarios
Post new comment